Asturias tiene un parque nacional (Picos de Europa, declarado en 1918 como uno de los dos primeros de España) y cinco parques naturales: Somiedo, Redes, Ponga, Fuentes del Narcea, Degaña e Ibias, y Las Ubiñas–La Mesa.
Cuenta además con reservas naturales, paisajes protegidos y casi cuarenta monumentos naturales (playas, bufones, cuevas, árboles…).
Varios espacios son Reserva de la Biosfera y son hábitat del oso pardo cantábrico.
Algunos accesos están regulados o requieren permiso (Muniellos, Lagos de Covadonga en temporada alta): infórmate antes de ir.
El valle del Lago, en el Parque Natural de Somiedo. Foto: Carmenmoran · CC BY 4.0 · Wikimedia Commons
Parque Nacional de los Picos de Europa
Con tres macizos —Occidental o Cornión, Central o Urrieles y Oriental o Ándara—, el parque comparte territorio con Cantabria y Castilla y León. En su vertiente asturiana están los Lagos de Covadonga, el Naranjo de Bulnes (Picu Urriellu) y la garganta del Cares. Se puede subir en teleférico a Fuente Dé, pero ese acceso está del lado cántabro. Las condiciones de acceso a los lagos cambian por temporada, así que consúltalas en las webs oficiales.
Muniellos (Cangas del Narcea)Uno de los mayores robledales de España; la visita requiere permiso previo y está limitada a un número de personas al día.
Playa de Gulpiyuri (Llanes)Una playa interior de arena formada por el mar a través de una cueva.
Bufones de Pría (Llanes)Chorros de agua que salen por grietas de la roca cuando hay mar movido.
Cabo Peñas (Gozón)Faro y acantilados en el punto más septentrional de Asturias.
Ría de Villaviciosa y RodilesMarismas con aves acuáticas y una playa muy apreciada por los surfistas.
Sierra del Sueve (Piloña, Colunga)Sierra costera donde viven los asturcones, caballos pequeños autóctonos.
Sin salir de las ciudades hay parques con mucho encanto: el Campo San Francisco en Oviedo, el Parque de Isabel la Católica y el Jardín Botánico Atlántico en Gijón, y el Parque de Ferrera en Avilés. El monte Naranco, sobre Oviedo, ofrece paseos con vistas.